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30/6/2004
Ballesteros, el mejor golfista de todos los tiempos, se retira ...
Seve anuncia su abandono de la competición tras firmar discretos resultados en el Senior de EE. UU.
Miguel Nieto | Marbella
«Sin este deporte no sé vivir», afirmaba hace poco cuando afrontaba el reto, a sus 50 años, de jugar el ‘Champions Tour’, el circuito norteamericano para veteranos. Pero tendrá que acostumbrarse porque ayer, tras seis años lastrado por un juego irregular, con los dolores de espalda alacranados y sin ganar un título en más de una década, Seve, el mejor golfista español de todos los tiempos, ha rendido sus palos. Eligió Escocia, el templo del golf, para anunciar su retirada. No hubo preguntas, fue una dolorosa y dolorida conferencia de prensa en Carnoustie. «Ha sido la decisión más complicada de toda mi vida», confesó. «Durante unos meses había algo confuso dentro de mí, una lucha interna. Mi cabeza decía ‘creo que debes retirarte’ pero mi corazón me decía que lo mejor era seguir jugando y compitiendo», afirmaba con gesto adusto. Su empeño, que muchos vieron casi empecinamiento, se ha resquebrajado al final. Seve, el más grande, se marcha. «He de decir que el golf me ha dado tanto que es realmente duro devolverle incluso el 25 por ciento de lo que he obtenido de él. Me ofreció el placer de competir y sentir la gloria de ganar», dijo. «Me dio la posibilidad de viajar por todo el mundo, conocer gente y la gran sensación de encontrarme gente que me mostró comprensión y aprecio por lo que he hecho en este juego», señaló Ballesteros.
«Me siento una persona muy, muy afortunada y muy agradecida por todo lo que me ha pasado en estos treinta años», concluyó.
Cerrojazo
Pero la amargura va por dentro. Que sus estado de forma y anímico hace demasiado tiempo que eran frágiles no era ningun secreto. Hasta el punto que tan sólo hace semanas, ante las informaciones que hablaban mordaces de una profunda depresión tras la trágica muerte en accidente de su pareja, Seve, siempre tan circunspecto, tan refractario con la prensa, se vió obligado a emitir un comunicado en el que –aparte de arremeter contra los «medios de comunicación sensacionalistas» que elucubraban sobre su estado de salud– . sentenciaba: «me encuentro en perfectas condiciones», a la par que demandaba «respeto».
Se va uno de los más grandes, no sólo español sino de la historia del golf. Un jugador de leyenda que cosechó dos triunfos en el Masters de Augusta (1980 y 1983), tres victorias en el Abierto Británico (1979, 1984 y 1988), cinco en el Mundial Match Play y cuatro en la Copa Ryder, una de ellas como capitán. Desde su infancia en Pedreña (1957) su vida estuvo vinculada al golf. Su padre, Baldomero, era el jardinero del campo y su tío Ramón Sota fue campeón de España. Empezó llevando palos y de noche jugaba a hurtadillas.
Profesional a los 16 años ganó el Abierto de España Sub-25 y frecuentó torneos europeos. Con 19 años ya despertaba la admiración de Jack Nicklaus. El resto es historia. Granada. Soberbia.
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